Tarot o cómo cabalgar lo incierto

Sábado, 26 de Octubre de 2019 (tarde)

Jade Salvador facilitó el taller “Cómo cabalgar lo incierto” en el Centro Cívico Concòrdia. El taller empezó con una ronda de presentaciones respondiendo a la pregunta “¿Cuál es tu experiencia con el Tarot?” y en esta primera parte surgieron algunos prejuicios comunes, relacionados con el “arte divinatoria” y el “ocultismo”, que comúnmente se asocian a la baraja más antigua que conocemos.

Jade comienza a compartir su conocimiento dando respuesta a las ideas previas desde su experiencia de 24 años como taróloga, comentando que su especialidad es trabajar con el Tarot como lenguaje simbólico y arquetípico, como sendero de desarrollo personal y creativo.

La lectura del Tarot más conocida y “mediática” es la predictiva, en la que el consultante pregunta y el lector responde, convirtiendo la experiencia del consultante en pasiva, porque no tiene más que recibir el mensaje de las cartas interpretado por el lector. Pero Jade no trabaja de esa forma con el Tarot. La persona lectora del Tarot, en la visión de Jade, es una intérprete del Mundo representado en las imágenes visuales que aparecen en las cartas.

El propósito del taller es acercar a los participantes a una filosofía de vida que esté al trote con la incertidumbre, ofreciendo una propuesta interactiva para el grupo que, ya desde el principio, aparece muy heterogéneo y motivado a nuevos aprendizajes.

Primera invitación de Jade: aprender a sostener la pregunta. Como enseña la tradición cabalística, es en la pregunta donde habitan las posibilidades de evolución, y el foco está puesto en lo que se pregunta cada uno.

Jade nos ofrece elegir una llave a ciegas, de una bolsa, y a cada llave viene atado un pequeño arcano mayor. Las cartas, cuenta Jade, son llaves que nos acercan a la respuesta, permitiendo pasar a la siguiente pregunta.

El Tarot es para Jade un compendio de todas las posibilidades del ser, una baraja en la que podemos visualizar todos los estados y las etapas de la existencia humana. Por lo tanto permiten jugar con la pregunta, muy sugerente: ¿qué pasaría si cambias el “quién soy” por el “quién elijo ser”?

Los orígenes del Tarot, dice Jade, vienen tradicionalmente del dios Thot del antiguo Egipto, inventor de los jeroglíficos y también creador de las cartas del Tarot, otro tipo de lenguaje cifrado que servía para describir la gran Obra de los alquimistas, en la Edad Media, a través de la figura de Hermés Trismegisto.

Tenemos las primeras noticias del Tarot en los imagineros de la Edad Media, de allí que las figuras que aparecen hacen referencia a la cosmogonía tradicional judeo-cristiana: un modo de abordar la vida que permea nuestra sociedad desde milenios. En el Tarot aparecen referencias visuales y numéricas en relación con la Cábala y el Cristianismo.

La baraja del Tarot se divide en cuatro palos: bastos, espadas, oros y copas. Cada palo tiene una simbología que varía según la tradición y la interpretación, asociándola cada vez a elementos como el agua, el fuego, la tierra, el aire. Además en la baraja están 22 arcanos mayores: cartas con personajes y numeración diferentes, no asociadas a ninguno de los palos.

Los ases son los que nos permiten empezar a manifestar lo que nos proponemos, como comienzo de nuevos proyectos. En el ejemplo que aporta Jade, del As de Copas, podemos usar el arcano para meditar sobre las emociones que nos bloquean o traemos, ya que las copas representan el agua y el mundo emocional del ser humano. A la vez que, si meditamos con el as de oros, la meditación tendrá que ver con el materializar proyectos o ideas que queremos llevar a la realidad.

Pasando a los arcanos mayores, es interesante tomar nota de las características comunes de algunas figuras, por ejemplo el arcano del Mago y el de la Fuerza tienen un sombrero muy parecido, con forma de curva lemniscata, símbolo del infinito: las posibilidades infinitas que tienen a su disposición. El Mago tiene el número 1 y la Fuerza el 11, y marcan con su posición el inicio y la mitad del sendero indicado por la serie de los Arcanos Mayores, de 0 a 21.

La primera parte de los Arcanos simbolizan el “mundo de arriba” y los del medio el “mundo del medio”, las emociones y el de abajo la tierra, los instintos.

Leer el Tarot es para Jade un acto de amor, a través del cual ella ayuda a leer lo que está apareciendo en las cartas para el consultante. Es un acto a través del cual es posible abrirse a jugar con lo que está en movimiento, con lo desconocido.

Las lecturas son como obras de arte efímeras, no hay una igual que otra y aunque queramos repetirlas, nunca es posible porque estamos en constante evolución.

Jade nos propone ser lectores activos de nuestro propio viaje alquímico, nos acompaña a convertirnos en nuestro propio oráculo o adivino.

Recordando la frase de R.M.Rilke, Jade nos invita a amar las preguntas como si fueran habitaciones cerradas, y cada arcano es una llave que nos permite acceder a ellas. Cada participante es entonces invitado a formular su propia pregunta para responder a lo largo del taller.

Después de un breve pero muy interesante recorrido que conecta unos arcanos del tarot y las fases del proceso alquímico, Jade propone un ejercicio con los arcanos mayores que consiste en una lectura colectiva de 5+2 arcanos según una estructura dibujada en forma de cruz.

La pregunta hacia esta lectura es una propuesta del grupo, y dedicamos un tiempo a definirla con la ayuda de Jade. El punto de partida es un arquetipo y a medida que aparecen las cartas y se leen desde el grupo las posibles interpretaciones, Jade da paso a comentarios y observaciones y acompaña complementando con posibles significados adicionales, o en ocasiones recuerda el foco de la pregunta para evitar dispersión.

Al finalizar la actividad, la audiencia pudo participar desde su visualización y desde el arquetipo que sacó desde la baraja al principio de la clase, conversando con Jade respecto a su situación concreta, siempre en base a lo que había proyectado en los arcanos.

Ha sido una experiencia fascinante ver cómo cada persona tiene un patrón distinto para interpretar cada símbolo, y descubrir que, si nos fijamos en lo que tenemos delante de los ojos y prestamos atención al momento presente, podemos convertirnos en nuestro propio oráculo personal y encontrar las respuestas más sabias y acertadas a los dilemas que nos ocupan.

Alessandra Furvis

 

3 comentarios

  1. Pingback: Cómo cabalgar la incertidumbre – Jade Sal
  2. Milagro Chamorro · febrero 6, 2020

    Me encanta esta forma de trabajar el taro y me llama la atención

    Me gusta

    • Petit Hollywood · febrero 7, 2020

      Buenos días! Nos alegra Milagro, puedes pedir una consulta privada con Jade a través de su página jadesal.com y así profundizar más en este tema o venir a otras actividades que organizamos desde la asociación, encontrarás toda la info en las redes sociales de Petit Hollywood (facebook + instagram). Un abrazo y gracias por comentar!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s